Posteado por: mariana50 | septiembre 5, 2010

Escuela Primaria y Círculo Infantil, en Plaza de la Revolución. Cuba

miércoles 4 de agosto de 2010
















Los primeros años de la Revolución fueron de impulso a nuevos programas, sobre todo en escuelas, antes de llegar a los tipos y sistemas prefabricados que luego se extendieron por todo el país, hubo una búsqueda constructiva y formal, que se tradujo en numerosas propuestas, algunas más logradas que otras, la “moda del círculo” también invadiría estas tipologías, algo que no siempre se traduce en un espacio adecuado a la función que se quiera ofrecer, como pudiera ser en ocasiones el caso de un aula. Sobre este tema comentaba Eduardo Luis Rodríguez en el trabajo: “Arquitectura cubana de los sesenta”:

Toda la imaginería cósmica, basada en la omnipresencia del círculo, invadió no sólo la arquitectura sino también los objetos de uso diario, en el extranjero y también en Cuba, donde ejemplos construidos tan logrados como la heladería “Coppelia” de La Habana (Mario Girona, 1965-1966), el conjunto de viviendas del reparto “Abel Santamaría” y el supermercado contiguo (Nicolás de la Cova y Frank Martínez, respectivamente, 1959-1963), y la Escuela Primaria y Circulo Infantil de Nuevo Vedado (Rafael Mirabal, 1961-1963), entre muchas otras obras, asumieron el círculo como generador absoluto de sus conformaciones espaciales.





En 1963, se le encarga a Rafael Mirabal el diseño de un centro escolar, formado por una escuela primaria y un círculo infantil y así se describía en 1965 esta singular obra en la revista Arquitectura Cuba, nº 333:

Con un exceso de matrícula en cada grado y con el deseo de conseguir que cada aula tuviera una zona al aire libre, el proyectista agrupó en un núcleo dos aulas con una terraza o pequeño anfiteatro. El conjunto se resuelve con siete de estos núcleos agrupados alrededor de un gran patio – anfiteatro para toda la escuela.

Lo más notable de este proyecto es la forma del aula. Originalmente proyectadas de planta redonda con techos de cúpula, fue variado más tarde el proyecto y cubierto con losas planas.

El deseo de conseguir dentro del área cubierta del aula, una sensación de libertad para el niño, que este pueda moverse o sentirse sin ciertas restricciones materiales que limite su acción, determinó a juicio del proyectista, la forma redonda. Las aéreas cubiertas se complementan perfectamente con la terraza anfiteatro, aunque pedagógicamente sus ventajas sean discutibles.




En la actualidad este centro escolar continua con sus funciones originales, llamándose escuela primaria Gustavo Pozo, bastante deteriorado por el paso del tiempo e insuficiente mantenimiento, debe ser considerado como ejemplo, aunque no sea muy conocido, de la arquitectura cubana de los años 60.

Ver Arquitectura Cubana – Varios en un mapa más grande


Fuentes:
Revista Arq. Cuba nº 333,
Artículo: Arquitectura cubana de los sesenta. Eduardo Luis Rodríguez
Fotos en color: E.L.B. para http://arquitectura-cuba.blogspot.com excepto ultima foto que es de “cuvanito” en panoramio.

  

Publicado por HBN
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