Posteado por: mariana50 | agosto 24, 2010

“La verdad hay que defenderla aún a costa de tu propia ideología”

“Para los que atacan tanto a su sufrido país y sus congéneres cubanos les serviría un magnífico proverbio árabe que dice que “el árbol cuando lo están cortando llora con amargura no porque lo estén cortando, sino porque el mango del hacha es de madera”.” Ramón

 

Me encantan los debates  entre “cubanos  por el mundo”, y más cuando entre ellos se mezclan las vivencias de latinoamericanos que añoran los logros sociales que disfrutan los nacidos en Cuba. Es risible  y patético como los  opinantes sobre temas cubanos, que se autotitulan defensores de las libertades, no toleran la diversidad de opinión y atacan con su lema No. 1 : “Por qué no regresas a Cuba”. Hoy les presento las opiniones Ramón,  un cubano que vive en el exterior y opina en el artículo de  Fernando Ravsberg: “Un poco de historia”.

 

Mariana

 

“La verdad hay que defenderla aún a costa de tu propia ideología”

2010, Ramón Escribió:

 

Isaac, para responderte he demorado algo, ya que lo quiero hacer con un poco más de calma para poderte aclarar tus inquietudes acerca de tu imposibilidad de comprender mis posiciones a pesar de todas esas razones que tu expones allí en tu escrito. No he tenido mucho tiempo por mi trabajo y hoy, que dispongo de la mañana lo haré. Realmente no sé que Fernando omitió, pero si es así ciertamente algo fuera de sitio debiste poner. Pero no importa, porque no lo leí. Lo que eso sí, tampoco hay que pasar al tono de lisonja, pues si en algo de lo que he escrito lo has notado, es con ironía, para no tener que decir cualquier otra cosa que provoque que mi comentario no aparezca.

Lo primero que tengo que decirte es que no sé dónde ves que yo haga defensa explícita de nada, ni de nadie. Dónde me has visto hacer apologías, pues las apologías no admiten reverso, sólo anverso. Si lo notas en algún comentario mío enséñamelo. Simple y llanamente he dicho algunas verdades ripostando cosas que son falsas y que no puedo digerir, porque la falsedad no puede ser utilizada para confundir a la gente. Creo que aludiendo a personas en concreto, solamente en una ocasión mencioné que aunque muchos decían que se cae en cualquier momento, la historia ha demostrado que Fidel no se cae ni de la cama, y si no es cierto eso, que alguien me lo demuestre, pero en ningun lugar he dado vítores a nadie.

Si notas mis comentarios, sólo ves ripostas y cosas tomadas de mi propia experiencia personal o de algún amigo, con todo su permiso, pero en ningún lugar me has visto escribir vivas a nadie, ni abajos a nadie, ni nada por el estilo. ¿Dónde has encontrado un ataque a las Damas de Blanco, a la oposición honesta (no al bicho como he dicho), a los periodistas independientes, etc? ¿Dónde? ¡Enséñamelo!.

 

Hice mención en un comentario a un opositor de mi pueblo muy ensalzado en Europa y simplemente dije que la imagen que las transnacionales de la noticia le venden al europeo y al mundo de él, él no se la puede vender a nadie en las calles de su pueblo, porque todos lo conocen y saben las verdades que las transnacionales no mencionan.

Y no por su lucha, porque se la respeto, e incluso sé al detalle las primeras causas que lo hicieron tomar esas actitudes cuando estaba en prisión por otras cuestiones y cómo después fue evolucionando todo, pero personalmente no lo he atacado ni a él, ni a ningún otro. Si es que ser honesto y no transar con la falsedad es considerado defender algo, pues qué le podemos hacer. Si te das cuenta, con mis comentarios se ha ensañado particularmente una sola persona que no sólo trata de pornerles su etiqueta particular, sino que también los tergiversa a la hora de interpretarlos. Eso no es más que obsesión y rasgo de que algún complejo gravita sobre esa personalidad, pues reitero que no puede ser que todo, absolutamente todo lo que haga alguien sea malo, y en ese caso y con ese señor siempre es así. Además, comienzo a sacar la conclusión que cuando alguien como yo escribe cosas que chocan con sus absurdos, eso le molesta y entonces trata de sacarte del blog como hizo con Joha, para poder disponer a sus anchas del espacio que Fernando brinda a todos, es decir, sacar a aquellos que son verdadera sombra en su afán de mentir, o si no mentir, de tergiversar, o si no tergiversar de ver sólo las manchas y nunca los claros.

Te referías a que cómo viviendo como vivo y donde vivo, viajando, cosa que no es barata, cómo habiendo salido del país “tocado” por ponerle algún adjetivo a la situación, etc puedo pensar así. No creo que pienses que ser de izquierdas tiene que ser necesariamente una obligación de vivir con penurias. En la historia hay personas mucho más izquierditas que yo, como el mismísimo Pablo Picasso, un comunista con todas las de la ley, que nadaba en dinero, sin que nadie se lo reprochara. Yo trabajo y duro, con horarios que mejor ni te los cuento, pues puede ser que no me los creas, tengo mi nivel de vida, ayudo a mi familia, le pagué los estudios de medicina a mi hija, porque donde vive la Universidad hay que pagarla, viajo y etc, etc. En algún momento dije que le agradecía a este país el haberme permitido llegar a la clase media, y dije eso no porque yo me considere de ninguna clase, sino porque ellos mismos tienen parámetros para medir el bienestar de las personas en base a lo que ganas, gastas, posees o dejas de poseer, puedes o dejas de poder, etc, y según esa clasificación yo encajo en dicha clase, aunque en realidad me considero más bien pobre.

Cuando llegué a estos lugares, molesto como no he ocultado en ninguno de mis comentarios, con las cosas que tuve que pasar en Cuba, estaba en marcha la desmantelación del bloque socialista. Todos los días venía una noticia nueva sobre los cambios en esos países, pero de Cuba, no llegaba nada. Eso chocaba con la idea de que la caída del castillo de naipes debería por lógica tocar al naipe cubano y no sucedía y entonces comencé a ver una campaña que a la vez de verdades, traía falsedades, que para alguien recién llegado de la isla no podían pasar desapercibidas.

 

Se lo comenté a un señor uruguayo, que dice ser de izquierda, lo que dudo a juzgar por sus actitudes, y que según él, fue trabajador de la prensa en su país y que sus escritos lo obligaron a exiliarse durante la etapa Bordaberry (realmente nunca me enseño nada escrito por él), y con la mayor desfachatez y falta de pudor, me dijo que en definitivas esas cosas se publicaban no para el que las supiera, sino para el que no las supiera, porque lo que hacía falta era lograr un efecto. Fue la primera vez que comencé a abrir los ojos y desde entonces me dediqué a saber separar lo falso de lo verdadero.

Vivir por acá me enseño a ver ciertas reglas del juego. Dijo el Ministro de Información del régimen hitleriano, que una mentira repetida mil veces comienza a quedar impregnada en la memoria como si fuera una verdad, y ese axioma lo utiliza mucha prensa dedicada no a dar información real al lector, sino a seguir un libreto que permita abrirse camino en las mentes que se resisten a la falsedad. Tanto que algunos defienden la libertad de expresión y sin embargo son los primeros en mutilarla. Simplemente aplican la censura de aquello que no conviene que estorbe a sus propósitos. Recuerdo que en una ocasión comencé a hacer comentarios en las páginas digitales de un diario español ultracatólico, muy decantado a la derecha, irracionalmente anti-izquierdista, que es muy bueno en narrar bodas de toreros y bautizos de principitos, pero del que digo que los pueblos necesitan precisamente todo lo que ese diario ataca, y no me extrañaría si la persona que le espetó a Fernando Ravsberg que a él le interesaba más un disidente cubano que cien negros africanos fuera del círculo del mencionado diario, y como decía, puse algunos comentarios y de pronto comenzaron a rebotarme mis escritos y a comunicárseme que había un error al enviarlos. Lo intenté infructuosamente una y otra vez, hasta que se me ocurrió utilizar un segundo correo electrónico que tengo y de inmediato el comentario se abrió camino. Ya al otro día le ocurría lo mismo a ese correo electrónico y a todo lo que saliera del ordenador con la numeración del mío. ¿Qué es eso si no censura? Entonces, no me digas que en Cuba se censura, si también lo haces tú. O sea, yo sé que en Cuba, nadie va a tener acceso a los medios de comunicación a no ser que seas de los autorizados a decir algo allí, pero por acá por otras vías te hacen lo mismo. Desde luego, no he necesitado más de ese diario para comentar, porque en INTERNET encuentro cientos de sitios mejores para hacerlo y por tanto ellos pueden seguir hablando de cumpleaños de príncipes y bodas de realezas.

Esas cosas me pusieron en mi lugar correcto. No me dejo utilizar. Muchas corrientes tratan de sacar partido de cualquier descontento para hacer ruidos. Recuerdo cuando José Saramago se molestó por las ejecuciones de los secuestradores de la lancha y de inmediato la prensa de derecha lo ponía de ejemplo en sus escritos de cómo hasta los aliados de Cuba le daban la espalda. Saramago les cayó la boca e hizo acto de presencia personalmente en Cuba para dar a entender que no admitía que sus opiniones fueran manejadas por medios inconvenientes. ¡Ah!, y antes de que alguien vaya a utilizar esta cita mía aclaro que sería ridículo que yo tratara de compararme a mí mismo con José Saramago, porque ya lo veía frotándose las manos.

Hubo intentos de arrastrame a la corriente dedicada a desacreditar a Cuba tanto con verdades, como con falsedades y en una ocasión tuve que poner el grito en el cielo, cuando alguien sin mi consentimiento puso mi nombre en no sé que proclama de un tal Frente Cubano-Escandinavo, del cual nunca más he oído hablar, porque se quedó en embrión. Fue la última vez que lo pudieron hacer. Aquí mismo a algunos les molesta mi independencia al pensar. Recuerdo a una colombiana que me preguntó si yo era comunista. Le pregunté que por qué y me dijo que es que yo planteaba las cosas de forma diferente a como las decían determinados cubanos. Le tuve que decir que si decir verdades es ser comunista, pues bueno, es posible que lo sea, pero que de ninguna manera podría yo complacerme oyendo decir cosas de Cuba que no eran verdad.

 

Una de las mejores virtudes que puede tener un ser humano, es ser constante en la vida, y mucho más en las ideas, aunque también soy de la opinión que como dijo un gran pensador, la verdad hay que defenderla aún a costa de tu propia ideología.

Por suerte yo no he tenido que vender mi ideología para decir verdades y negar mentiras. No veo el pecado mío en las cosas que argumento. Si me has visto decir en algún lugar, que en Cuba no hay problemas, señálamelo. Yo sé que en Cuba hay corruptos, que en Cuba se roba (esto lo han dicho hasta los máximos dirigentes del país, y con con esas palabras), que en Cuba hay problemas en los hospitales a pesar de los alcances de su sistema de salud, problemas en los pueblos y ciudades que la indolencia no permite que se solucionen, yo sé que en Cuba hay limitaciones a la hora de expresarte, todo lo sé, (y nada de esto es un descubrimeinto de Calixto) y si alguien puede encontrar en mis comentarios un lugar donde lo niegue, que me lo señale, pero he dicho que esos problemas los tenemos que resolver nosotros mismos los cubanos, trabajando todos y no mordiéndose mutuamente. ¿Que defiendo que no tiene que haber extranjeros poniendo orden en nuestra casa? Lo voy a proclamar siempre y no veo las razones para aceptar que nadie le venga a imponer a Cuba su modelo de democracia. Debe ser una democracia salida de los mismos cubanos. En Cuba se han roto todos los esquemas que se han puesto en marcha en otros lugares para hacer cambiar las cosas a gusto de determinados poderes, desde las Revoluciones de terciopelo, hasta los disturbios populares, las guerras psicológicas, las presiones económicas, etc. Nada ha podido abrirse camino y eso es lo que he dicho aquí simple y llanamente. ¿O es que estoy errado?

Con respecto a Calixto, fue él el que comenzó a reaccionar virulentamente contra mis comentarios, que no estaban de ninguna manera dirigidos a él, sino a Fernando. Fue él quien comenzó a atacar y tergiversar y a mí no me gusta que digan que dije Diego, donde dije digo. Y a eso es a lo que sistemáticamente se dedica Calixto aquí, no sólo conmigo, sino con otros. Ya hasta un lector peruano tuvo que llamarle la atención en ese sentido. Entonces, dónde está el dilema. Un probervio español dice que los hábitos primero son telarañas y después son cables. Ya Calixto no puede romper sus hábitos de tergiversar todo los que otros dicen.

Y para el que me preguntaba en algún lugar si yo le iba a echar las culpas de los problemas de Cuba a Obama, no sé a qué viene. Los problemas de Cuba en parte son responsabilidad de nosotros los cubanos, pero en parte no y no voy a entrar ahora a explicarle a nadie cosas que se saben. Ahora, los que nieguen la parte del embargo en eso son unos farsantes. Obama sí prometió hablar con todos los adversarios sin condiciones, pero a Cuba se las pone siempre, y que hasta que Cuba no haga gestos no se puede conversar. Entonces, para qué prometió. Esa fue la ilusión que vieron en él millones de cubanos para que se echaran a andar los cambios en Cuba, pero él escogió el mismo esquema de sus 11 antecesores y no ha ha aprendido que ninguno se salió con las suyas. Si no cambia, él tampoco se saldrá, con todo el respeto que me pueda generar, pero lo que hace con Cuba no es más que demagogia.

 

Mi cubanía es mi orgullo por sobre todas las cosas y por eso cuento con el respeto de mucha gente.

Piso de Cordura, un hombre que disfruta de una buena botella de ron, de una partido de beisbol, de unas vacaciones como debe ser, de su cubanía que no la ha pedido ni a miles de kilómetros de su tierra, pues come arroz y frijoles todos los días (y no vaya a salirme nadie con que en Cuba no lo pueden comer todos los días, pues hasta para esas nimiedades hay gentes en este blog), no puede vivir una vida amarga. Soy solidario hasta con quienes no se lo merecen, porque soy cristiano y trato de vivir mi cristianismo practicándolo, y eso es resta para toda amargura. Mi cubanía es mi orgullo por sobre todas las cosas y por eso cuento con el respeto de mucha gente. Si creer en las cosas justas es para ti amargura, tienes que enriquecer un poco tus conceptos. ¡Ah!, no debes identificar a “casi todos los cubanos”, como dices, con tres o cuatro obtusos que aparecen una y otra vez en este blog.

 ¿No te parece que ya es tiempo de cambiar un poco la tónica de estos debates? Y otra cosa, nadie de esos obtusos me va a hacer cambiar mi forma de pensar, incluyendo aquí a tu Piso y a tu Cordura.

Ernesto, en tu comentario 54 veo que la prensa española te hace lo mismo que me hicieron a mí. Lo que pasa es que como somos demasiados los que discordamos, ellos quieren dar la impresión de que no existimos y no nos dejan exponer nuestros puntos de vista, para que parezca que los derechistas son la mayoría. Simplemente nos temen, porque tocamos las cosas que de verdad siente el pueblo. Mienten mucho a sabiendas y saben que corren el peligro de ser desenmascarados y por eso, contando con el minúsculo poder de no dejarnos entrar a sus páginas pretenden acallarnos. Puedes opinar en otras partes, que el que te quiere encontrar, te encontrará y no te amedrantes por los improperios que puedas recibir, que eso forma parte de la tónica de la impotencia.

 

Hace poco decidí opinar en este blog tan objetivo sobre la realidad cubana que Fernando Ravsberg lleva publicando desde hace algún tiempo y aunque no me ha sorprendido, si me han tomado desprevenido algunas reacciones a mis palabras. Fernando desde su posición de periodista que al parecer no está comprometido con nada y que oye sólo los dictados de su profesionalismo ha tratado de hacer llegar al mundo como no lo ha hecho ningún otro, ya que generalmente hay balanzas inclinadas a una parte o a la otra, esos recovecos y facetas de nuestro país que sólo alguien que lleve mucho en tiempo en él y que haya aprendido a respetarlo, a entenderlo y a quererlo puede narrar. No porque esté siempre totalmente de acuerdo con él, pues sería imposible que coincidiéramos dos personas de formación, ideología, vivir y andar diferentes, pero sí ha abordado los temas lo más limpiamente posible, llegando incluso a tocar el tema “sagrado” de lo que se mueve tras las bambalinas del poder. Sim embargo, eso no lo ha salvado de ser objeto también de reacciones adversas, desmesuradas y a veces ciegas de algunos de los nombres que aparecen en los comentarios de su blog. He visto llamarlo “editorialista del Granma”, “ideológico del partido” y cosas así por el estilo, por lo cual no me sorprenden las reacciones a mis opiniones.

Fernando bien podría negarle el acceso a su blog a quienes han pretendido desacreditarlo, y sin embargo, con una paciencia envidiable no lo ha hecho, no se ha movido por la misma línea que el periodismo español, por poner un ejemplo, se ha movido, porque yo mismo he tenido que sufrir su inquisición. Ha sido paciente y tolerante y si no es por un comentario que me iso el lector Isaac ni hubiera sabido que a veces las opiniones que se pasan en el tono de las palabras no son dejadas salir a la luz.El blog de Fernando a la larga a permitido sacar a flote muchas cosas que nos unen y que nos dividen a los cubanos. Han podido opinar aquí personas de notable formación cultural, personas mediocres y verdaderos ruines, clasificación esta, que cada cual puede entender a su manera, lo que ciertamente no me preocupa..

 

Este blog le ha dado a entender a muchos cosas que no se suponían y hablando como emigrante, que es en el mejor papel que puedo hablar, muchos se imaginaban que la emigración era un bloque homogéneo de críticos al estilo de la primera emigración post-revolucionaria y se sorprenden y hasta irritan al ver que no es así.

Aquí hay emigrantes que opinan desde los dos extremos de la cuerda, los hay que opinan desde puntos cercanos al centro y los hay que opinan desde el centro. A mi entender todas esas opiniones son válidas, pero hay también quienes sin experimentar lo que es la emigración, sin haberse nunca movido en sus medios, se ven anodadados por la realidad de una parte emigración que de ninguna manera se alinea con la emigración dura con el sistema de Miami y núcleos por el estilo. En este grupo de emigrantes me incluyo con todo lo alto que mi voz pueda clamar, y ya veo que el desagrado y enfado de algunos no tiene límites.

Algunos nos rebaten utilizando las mismas cosas que nosotros decimos, porque no pueden por sí solos decir nada, y se convierten en un puro discurso mencionando nombres y frases de forma interminable a manera de citas, para tratar de dar a enteder sus posiciones irreconciliables con las nuestras. Otros realmente no sé ni qué es lo que opinan, pues salvo al clásico ripostar superficial no saben decir nada. Su estilo es la ofensa, el descrédito impotente por no lograr que se repita lo que ellos dicen y la superficialidad cuando se habla de temas serios.

Otros son más eruditos, pero recurren a métodos como el irrespeto transformando nombres y poniendo calificativos que no vienen al caso..
Entiendo que el día que se logre acuerdo entre todos los cubanos debe primar la tolerancia con las ideas del adversario como se hace en el mundo civilizado, pero me temo que algunos nunca podrán arribar a esa fase de la tolerancia. Yo personalmente he aprendido a respetar las ideas ajenas. Hoy me voy a tomar la atribución de hacer lo que nunca hago, mencionar nombres y me voy a referiri a dos personas que forman parte de mi experiencia en ese sentido. A pesar de encontrarnos en aceras ideológicamente opuestas, hemos sabido respetar nuestra amistad y nuestras opciones.

 

 Hay en Miami un opositor que nunca dejó de ser mi amigo, Pedro Cárdenas, que incluso me ha llamado desde allí para interesarse por mi vida, con el cual he coincidido en Cuba durante nuestras vacaciones y que ha sido recibido en mi casa como un amigo más, a pesar de que él sabe que cruzaba el umbral de la puerta de dos viejos comunistas como son mi padre y mi madre, y sus posiciones no han sido obstáculo para nada en nuestra amistad. Pedrito me aprecia por otras razones al margen de la ideología que aquí no tengo que detallar y que él las sabe y es un ejemplo de cómo dos formas de pensar diferentes pueden convivir en paz.

La otra persona que me atrevo a mencionar y creo que ella no me desautorice por ello, pues sabe que lo que hablo es verdad es la antigua periodista independiente y hoy ya viviendo en el exilio, Maria Elena Alpízar. Ella, si ha tenido acceso a este blog tal vez no me haya reconocido, ya que aquí firmo con mi nombre oficial y no con el nombre que me conocen todos en el barrio y en el pueblo. Maria Elena era de las primeras personas que cuando sabía que yo había llegado de vacaciones tocaba la puerta de mi casa para saludarme con toda esa afabilidad que la ha caracterizado siempre, para recordar vivencias de mi infancia, de cuando ella era mi maestra, para decirme con jocosidad si me acordaba de “cuando me daban perretas”, y cosas así por el estilo y ella era recibida en la casa de mis padres con esa suerte de pipa de la paz que en Cuba es una taza de café humeante, y igual que ella respetó siempre a mis dos viejos, fue respetada siempre en mi casa, a pesar de sus derroteros ideológicos.

Traigo esto a relucir aquí, porque duele ver en lo que a veces se convierte este blog cuando algunos opinan. Esto que menciono arriba es un ejemplo de lo que deberíamos hacer los cubanos todos. Desgraciadamente el ser humano sabe elegir solamente entre dos opciones: “SI” y “NO” y tercamente excluye todo lo que pueda haber entre esos extremos. El que sepa matemáticas sabe que la más discreta de las funciones es la que tiene dos valores y el pensamiento del ser humano se rige precisamente por esa función. Dejamos escapar muchas cosas que caben entre esos dos extremos, cosas que a veces pueden ser la solución de los diferendos y de las controversias. Es por eso que somos tan intolerantes con las diferencias, con todo tipo de diferencias, sean ideológicas, políticas, religiosas, culturales, raciales, preferencias sexuales , etc.

 

Las páginas de este blog han demostrado que muchos se comportan así. Quieren que digas las cosas desde la posición del extremo y se valen de cualquier cosa para tratar de hacer prevalecer su opinión: ofenden, descalifican, denigran y rabian.

Me quedo a veces atónito cuando se critica a personas como Silvio Rodríguez y Pablo Milanés, no por su forma de pensar, sino porque tienen dinero, ya que creen que el tener dinero es razón más que suficiente para renunciar a las ideas. E igualmente nos insinuan a los emigrados que no vemos las cosas desde su punto de vista, ya que creen que la única razón para salir de Cuba es estar en contra de aquello. El que de verdad se de una vuelta por los círculos de emigrados, se encontrará con una realidad muy distinta a eso que suponen es un hecho sin discusión. Pueden hasta desalentarse cuando vean que al tratar de hablar de política se van a encontrar con personas que en realidad trabajan duramente al margen de las políticas, pagan los desmedidos impuestos que en estos lugares hay que pagar, tienen que llevar diariamente a cabo una lucha muy dura por salir adelante y ayudar a sus familias en la isla a hacerlo también y que no permiten que les vengan a hablar mal de su país.

Me he encontrado aquí a veces opiniones diciendo que se avergüenzan de ser cubanos. No sé si se tratará de personas que se dejan mirar de arriba hacia abajo, pues cuando una persona exige que se le mire al mismo nivel, jamás se avergüenza de su origen nacional.

Hay otros que cuando haces una alegoría simbólica como el arroz y los frijoles, cosa tan cubana, para querer dar a entender que te sientes cubano, te salen con fatuidades diciendote que si te fuiste tan lejos a comer arroz y frijoles. Debieran cultivarse un poco más y saber leer ideas más allá de las simples palabras.

Otros hablan mucho, hablan y hablan dejando huellas interminables a lo largo de todo el blog y sería bueno recordarles lo que dijo Tagore de que el que habla mucho está completamente hueco, porque los cántaros vacíos son los que más suenan.

 

Alguien ayer me preguntaba que si quería convertirme en diputado de los exiliados, o algo así, pues no he vuelto a leer su tontería. Realmente muchos me han pedido presidir alguna organización de los cubanos que vivimos en este lugar, pero he declinado cortésmente, porque no dispongo de tiempo para ello. Al parecer mi forma de pensar no les es impedimento para sentirse unidos en la lejanía de la Patria.

Con la mentira se puede ir muy lejos, pero a veces tanto que después no sabes volver y ese es el mal que aqueja a algunos en este blog cuando opinan.

Y qué decir de los que se piensan que la libertad es hacer lo que tú quieras, que puedes salirte de la ley y proceder a tu antojo sin sufrir las consecuencias. Quisiera verlos viviendo en estos lugares a ver si de verdad pueden hacer nada al margen de la ley, explotando su pobre idea de lo que es vivir en libertad.

Yo invito a todos los que lean este blog, que opinen sin reparos y sin miedos, que opinen tal y como piensan, pero sin ofender, ni descalificar. Hay dos o tres personas aquí dedicadas a tratar de excluir las opiniones que valgan, de este blog. No los escuchen y opinen, y demuestren que no necesariamente hay que ver las cosas del mismo color que te las quieren hacer ver. No se detengan. Yo seguiré opinando a despecho de algunos, aunque no disponga de mucho tiempo para ello.

Hay personas que saben debatir y ni aunque los convenzas, ni te convenzan, te saben decir las cosas sin tratar de herir. Le agradezco a Isaac la forma en que me contestó a mi comentario.

Entiendo que más que nunca hoy los cubanos debemos acercarnos mutuamente y por tanto aquellos que vengan a enturbiar hay que ignorarlos y dejarlos en su ceguera. A veces la mejor forma de vencer es callar.

Hebbel dijo que hay velas que lo alumbran todo menos su propio candelabro y algunos aquí son así, y que se creen que porque estén golpenado la pared están clavando clavos.

A Fernando de nuevo muchas gracias por tan interesante blog. El blog aunque es de difícil acceso en Cuba, todos los jueves me encargo de hacerlo llegar a un círculo de amigos que lo leen con avidez. Ya me pidieron excluir las opiniones, pues me han dicho que son mucho de lo mismo, y que sólo les basta con la lectura de lo que escribes. No todos están de acuerdo contigo, pero agradecen que de una forma menos prejuiciada se de a conocer a nuestro país.

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: