Posteado por: mariana50 | agosto 11, 2010

La Biblioteca Pública “Rubén Martínez Villena”

La Biblioteca Pública “Rubén Martínez Villena” es el órgano rector metodológico del Sistema de Bibliotecas Públicas en Ciudad de La Habana. La institución trabaja con Recursos Humanos Interdisciplinarios en las diferentes áreas, lo que nos permite satisfacer las más exigentes necesidades de información.

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Misión.

Centro depositario de documentos, fortaleciendo la labor de preservación, promoción, uso y recuperación de la información, de orientación metodológica al Sistema de Bibliotecas Públicas Municipales de Ciudad de La Habana y potenciadora del desarrollo cultural del ser humano en la capital.

Visión.

Reposicionar la institución y sus unidades de información, orientando sus servicios y actividades al desarrollo de la gestión de los recursos de información.

La Biblioteca Pública “Rubén Martínez Villena” se creó el 24 de febrero de 1960 como una biblioteca especializada del Instituto de Asuntos financieros del Ministerio de Hacienda, en la calle Obispo No. 160 e/ Mercaderes y San Ignacio, La Habana Vieja. Esta institución tuvo como antecedente la existencia de una sala de igual nombre, que ofrecía servicios bibliotecarios públicos desde el mismo instituto, para solucionar las demandas de información de los habitantes de la localidad.

En 1965 el Ministerio de Hacienda recesó en sus funciones y el edificio fue ocupado por el Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA), pero se mantuvo la Sala “Rubén Martínez Villena” ofreciendo similares servicios a la comunidad.

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Con la desintegración del INRA en 1967, la sala adquirió rango de biblioteca pública y pasó a formar parte de la Red de Bibliotecas Públicas del Consejo Nacional de Cultura, actual Ministerio de Cultura. A partir de 1980, la biblioteca alternó los servicios de información con la labor de asesoría y orientación técnico metodológica a las bibliotecas de la capital. En 1989 fue designada oficialmente como Biblioteca Provincial y Centro Rector del Sistema de Bibliotecas Públicas de Ciudad de La Habana.

En el verano de 1998 -23 de julio-, reabrió sus puertas en una nueva sede ubicada en la histórica y pintoresca Plaza de Armas del Centro Histórico de La Habana Vieja como resultado del auspicio de la Comunidad Autónoma Española de Castilla y León en colaboración con la Oficina del Historiador de Ciudad de La Habana.

La actual sede, con una singular fachada que se integra armónicamente al conjunto arquitectónico de la Plaza de Armas, cuenta con un confortable y funcional edificio de espaciosas áreas y salas de lectura distribuidas en cuatro plantas, en las cuales el usuario o visitante puede acceder a servicios de corte tradicional y/o electrónicos y al uso de un fondo bibliotecario de variadas temáticas y títulos en soportes diversos.

Aniversario 50 de la biblioteca Rubén Martínez Villena

Ada Oramas
Foto: Aguilera

Aniversario 50 de la biblioteca Rubén Martínez VillenaCon un programa cultural y una diversidad de servicios a la población capitalina, la biblioteca Rubén Martínez Villena,  celebra el aniversario 50 de su fundación, en las dos categorías que en ella confluyen: biblioteca provincial y perteneciente a la Oficina del Historiador de la Ciudad, como biblioteca pública.

Este programa dio inicio con la premiación del concurso Mi biblioteca cumple años, en la cual quedan de manifiesto las inspiraciones que provoca en los niños este centro, donde aprenden a disfrutar jugando del placer de la lectura en la ludoteca, una de las salas de mayor interés del centro.

El acto inaugural,efectuado en la sala teatro María Teresa Freyre de Andrade, dio inicio con laAniversario 50 de la biblioteca Rubén Martínez Villenas palabras de apertura de la directora de la institución, licenciada Gretel Lobelle, quien brindó un resumen histórico del centro y destacó la constante presencia de los usuarios en la diversidad de propuestas que ofrece.

En este contexto se produjo una intervención especial del doctor Eduardo Torres Cuevas, director de la Biblioteca Nacional José Martí. Seguidamente, presentaron el Epistolario de Emilio Roig de Leuchsengring, publicado por Ediciones Boloña, cuya selección e índice del volumen fueron realizados por las licenciadas Grises Terrón y Nancy Alonso.

Aniversario 50 de la biblioteca Rubén Martínez VillenaUna de las salas más apreciadas de la institución, la infantil y juvenil, fue visitada por muchos de los concurrentes a este acto, quienes pudieron apreciar la preferencia de los niños y jóvenes por la lectura, en especial de volúmenes sugeridos por Adrión Guerra, el especialista del área.

Este bibliotecario, de amplia experiencia, ha ideado distintos programas de computación, con obras de autores que han publicado uno ó dos títulos, de excelente calidad y sugeridos por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, para ser incluidos en este programa, que posee carácter interactivo, pues propicia la lectura de las obras y que los muchachos realicen comentarios acerca de los libros y de la impresión que les causan las fotos de los escritores, en descripciones muy personales del físico y los posibles rasgos de su carácter.

 Cornetazo para una sinfonía urbana

Los servicios de esta biblioteca pública conspiran con la comunidad que la alberga para devolver a la Plaza de Armas el carácter social que tuvo para los primeros pobladores de la villa de San Cristóbal de La Habana

Por: NORA SOSA

(29 de junio de 2006)

Detenerse en la Plaza de Armas implica respirar el rito trascendente de la fundación de la ciudad, en 1519, tan ligado al mar, a la siembra de la mítica ceiba, cuyo lugar queda definido para siempre con la construcción de El Templete.

Una biblioteca con vistas a la Plaza de Armas, sede del rito trascendente de la fundaci�n de la ciudad
Adem�s…

 . El secreto de un buen lector

La Plaza constituyó el núcleo de actividades sociales de los primeros pobladores de la villa de San Cristóbal de La Habana. Hoy, instituciones que tienen su sede en estas piedras intentan rescatar ese destino. Símbolo de los poderes dominantes de la entonces colonia española, el Palacio de los Capitanes Generales, por ejemplo, es Museo de la Ciudad, y el del Segundo Cabo, alberga al Instituto Cubano del Libro. Así, “los dos principales monumentos civiles de la arquitectura cubana del siglo XVIII”, otorgan una nueva dimensión social a la a�eja plaza.

Según el arquitecto Roberto Segre, lo que identificar-a en sus inicios el espacio de la entonces Plaza Mayor “es el miedo que invoca el primer “monumento urbano” con el cual colinda: la Real Fuerza, primera defensa abaluartada que se levanta en América (1558), actualmente en restauración. La historia, sin embargo, va marcando otros -y a la vez viejos- caminos: la plaza como espacio social.

Es el caso, sin dudas, de ese edificio que va de un extremo a otro de la calle del Obispo. Construido en el siglo XX (entre 1916 y 1920) por la Whiton Construction Co. para comercio y oficinas, utilizó elementos arquitectónicos en su fachada que pretendieron integrarlo al conjunto colonial. “No obstante, constituye indudablemente un elemento disociador en la Plaza de Armas”, afirma Llilian Llanes en su libro 1898-1921: la transformación de La Habana a través de la arquitectura.El edificio, es sede actual del Museo de Ciencias Naturales y la Biblioteca Pública Rubén Martínez Villena, y Adrián Guerra, licenciado en Información científica y bibliotecología nos está invitando a pasar.

El grupo de teatro infantil La Colmenita se convirti� en int�rprete de la sinfon�a urbana en la Plaza de Armas durante la celebraci�n del aniversario 46 de la biblioteca Rub�n Mart�nez Villena

El primer piso de la biblioteca, acoge tres espaciosas salas -incluida una de juegos de mesa-, para niños y jóvenes, desde donde se aprecia, a través de inmensos cristales, la recurrente Plaza. Y como si fuera poco, la azul bahía. Su ubicación, constituye para Adrián la primera razón por la que ser usuario de la biblioteca representa un verdadero privilegio, acrecentado por la restauración del edificio, que abrió al público con sus nuevas funciones en 1998.

“El historiador de la Ciudad de La Habana, Eusebio Leal, ha dicho que se necesitan las mejores condiciones para una buena lectura. Aquí contamos con salones en extremo limpios, climatizados y un mobiliario de colores suaves que, junto a la luz natural, acrecienta la claridad tan necesaria para leer”, explica.

Aunque no tenga un centavo

“Una biblioteca pública representa la garantía que brinda la sociedad de que puedan acceder a la lectura todas las personas…”, asegura Adrián.

La máster en ciencias María Teresa Sánchez, directora del centro, que cumple 46 años de fundado, profundiza en tal criterio cuando señala que su misión consiste en satisfacer las necesidades de formación e información de los usuarios “sin discriminación de sexo, credo, edad, nivel educativo, profesión o condición social”.

Esta función, explica María Teresa, se extiende a un trabajo comunitario que permita el empleo positivo del tiempo libre de los vecinos de toda la Ciudad de La Habana, pues se trata de una biblioteca pública de carácter provincial, pero adscrita a la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana.

Tal proyecto lo concretan los trabajadores de la Martínez Villena, en 18 espacios de carácter recreativo-cultural que van desde talleres de narración oral de cuentos para niños, hasta espacios de confección de adornos florales, pasando por el dedicado a lo nuevo y lo desconocido en la naturaleza.

En el taller de biblioterapia de la instituci�n, se atiende a ni�os que asisten a las consultas de psicolog�a. “Estos peque�os y sus padres, despu�s se convierten en usuarios nuestros”, asegura la bibliotecaria Nedes �guila Betancourt

También es sede la biblioteca de una de las aulas-museo que crecen en la vieja Habana y facilitan a los alumnos de las escuelas primarias un contacto mayor con la cultura del lugar. Y, por si fuera poco, su vocación de sapiencia sin distingo de edades, alberga otra área para la Universidad del Adulto Mayor.

Mientras, todos los martes a las nueve de la mañana llegan a la biblioteca unos 20 ancianos de diferentes

Sobre estos encuentros, las anécdotas no se hacen esperar.

“Aquí llegó una señora de 80 años que dijo: “Yo nunca había entrado a una biblioteca, acabo de perder a mi esposo y un amigo me aseguró que entre ustedes la iba a pasar bien”, me cuenta la propia directora.

Un programa que florece

María Teresa se siente estimulada en su trabajo porque, al igual que esta abuelita, llegan muchos jóvenes al recinto producto de la municipalización de la enseñanza superior y la política del Estado cubano de reincorporar al estudio a muchachos desvinculados.

“Estamos recogiendo los primeros frutos de la Batalla de Ideas“, concluye feliz. El haber atendido en el pasado 2005, a 107 mil 278 usuarios, también constituye un incentivo para concluir la automatización de los fondos de la biblioteca que, según informó, suman 48 mil 791 títulos recogidos en más de 83 mil volúmenes.

La m�ster en ciencias Mar�a Teresa S�nchez, directora de la biblioteca, entiende que la misi�n de la instituci�n es satisfacer las necesidades de formaci�n e informaci�n de la poblaci�n

Lejos de considerar las nuevas tecnologías como un peligro para los medios de comunicación impresos, los trabajadores de la biblioteca crearon su Departamento de Automatización con especialistas que laboran actualmente en la próxima puesta en Internet de un Catálogo en línea, además de la publicación mensual de los boletines electrónicos Esplendor de aurora, especializado en temas para niños, Tolle lege (Toma, lee), que informa sobre las actividades de la institución y El Avizor, para el canje con otras bibliotecas.

Espacio superpoblado

En su carácter de biblioteca provincial, la Rubén Martínez Villena es el órgano rector metodológico de las 14 municipales y diez sucursales con que cuenta la capital.

Resulta curioso observar cómo llega a este status la Martínez Villena. Fundada el 24 de febrero de 1960 por el entonces Ministerio de Hacienda -en el edificio construido en los años 50 del siglo XX donde antes había nacido la primera universidad que tuvo La Habana-, muy pronto amplió sus fondos especializados para brindar servicios al gran público de su entorno, creando un departamento juvenil con colecciones para niños y jóvenes.

Ya en la década del 70 del pasado siglo es dedicado a las oficinas del Ministerio de Educación y por su labor pública, en 1967 la Villena pasa al entonces Consejo Nacional de Cultura, con lo que desaparecen las colecciones especializadas y se hace m�s fuerte el trabajo con las escuelas y centros laborales de la zona. Cuando en 1980 es creada la Dirección de Bibliotecas, esta asume más retos, como el de convertirse en centro metodológico, lo cual le vale ser declarada oficialmente, en 1985, biblioteca provincial.

En el vórtice de la historia habanera

Ser usuario de la biblioteca representa un verdadero privilegio

A inicios de esa misma década -en 1981- comienza la labor de restauración del centro histórico de La Habana Vieja que, junto a su sistema de fortificaciones, es declarado un año después por la UNESCO Patrimonio Cultural de la Humanidad. Pero no solo tal categoría concede a este proceso un carácter cosmopolita, sino su manera de afrontarlo, a partir de conceptos que relacionan lo propiamente arquitectónico y urbanístico con lo histórico, lo comunitario y lo humano.

En 1995, Roberto Segre publica su libro sobre la Plaza de Armas y lo titula Sinfonia urbana inconclusa, al entender que, a pesar de los intentos para su continua animación, aun no puede afirmarse que se le haya devuelto la función de núcleo de actividades sociales que le dieron los primeros pobladores de la villa.

Siempre habrá motivos para seguir entonando una sinfonia que de ningún modo debe concluir, por supuesto. Y la dinámica que le imprime la labor de la biblioteca Ruben Martínez Villena, resulta un buen cornetazo.

Consejos Populares de la capital para recorrer lugares patrimoniales, intercambiar con artistas plásticos, disfrutar de la lectura de poemas y participar en audiciones musicales que los hacen cantar y bailar, aunque sus edades oscilen entre los 70 y los 90 años. cultura@bohemia.co.cu
Fotos: LEYVA BENiTEZ
foto@bohemia.co.cu

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Responses

  1. Este articulo de la biblioteca esta muy bueno. La verdad es q amo ese lugar ya q desde chikita me a gustado leer pero esa pasion crecio mas gracias a esa biblioteca y al bibliotecario de las sala de los jovenes Adrian. I love this place where we can read and learn from the books.


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