Posteado por: mariana50 | agosto 18, 2010

Las Orquídeas en Cuba

Las orquídeas nativas de Cuba
Por Ligia Fernández Villasana

Las orquídeas constituyen una propia familia de plantas (Orchidaceae), con más de 25 000 especies distribuidas en todo el mundo, aunque las regiones tropicales son las más ricas. Esta cifra representa aproximadamente 10 por ciento de las plantas con flores existentes.

El nombre Orquídea proviene del latín orchideae, derivado a su vez del término latino orchis. Este término fue utilizado por el filósofo Teofrasto al referirse a una planta con un par de bulbos semejantes a testículos; se trataba, por supuesto, de una orquídea. La palabra fue adoptada posteriormente por Dioscórides cuando preparaba su manuscrito sobre plantas medicinales y le atribuía propiedades afrodisíacas. El nombre orchis fue utilizado también por Linneo en su obra Species Plantarum (1753) para designar un género de orquídeas extratropicales con unas 60 especies conocidas en la actualidad.

Las orquídeas son plantas herbáceas con características diversas, que pueden o no presentar un engrosamiento en el tallo, conocido como pseudobulbo. De acuerdo con su hábito de crecimiento, se agrupan en dos grupos básicos: monopodiales y simpodiales. Las hojas varían mucho en tamaño y consistencia, e incluso podemos encontrar plantas áfilas, es decir, sin hojas.

Las principales características para reconocer las orquídeas están en sus flores. Nos encontramos desde las grandes y vistosas flores de las Cattleyas, hasta el caso de las pequeñas Lepanthes, donde la flor mide milímetros. Sin embargo tanto en unas como en otras, podemos reconocer un modelo estructural único.

Cada flor está compuesta de seis piezas: tres exteriores o sépalos y tres interiores o pétalos. Uno de los pétalos está modificado, y generalmente es el más grande y vistoso, y se denomina labio o labelo. Las partes interiores de la flor, conocidas en otros grupos como estambres o estilo, se fusionan en una estructura central denominada ginostemo o columna. En la cara inferior de la columna hay una pequeña depresión que es el estigma, donde se deposita el polinio.

Cuando nos referimos a su forma de vida veremos que no solamente existen aquéllas que viven sobre árboles, pues hay también numerosas especies de orquídeas terrestres.

Las orquídeas que viven sobre los árboles se fijan al soporte por sus raíces. Erróneamente esta forma de vida se interpreta como un caso de parasitismo. La orquídea tiene vida independiente, y el agua y los elementos esenciales para la vida los toma del medio circundante.

En Cuba tenemos aproximadamente 300 especies nativas. A medida que avanzan los estudios en orquídeas cubanas, son descubiertas nuevas especies.

Prácticamente en todas las formaciones vegetales de Cuba están presentes las orquídeas, aunque de acuerdo con la especie de que se trata, tienen preferencia por vivir en determinados lugares buscando condiciones ambientales adecuadas.

Las regiones montañosas son las más ricas en orquídeas. Algunas especies solo las podemos encontrar por encima de 600 a 700 m. Por ejemplo, representantes del género Lepanthes, Stelis, Pleurothallis y Dichaea cumplen con esta condición. Cuba oriental, con los complejos montañosos del norte y la Sierra Maestra, posee una gran riqueza. Lugares como la Gran Piedra constituyen verdaderos jardines naturales. En Cuba central se destaca la Sierra del Escambray y en Cuba occidental la Cordillera de Guaniguanico.
No son éstas las únicas regiones que poseen orquídeas. En regiones costeras, con una vegetación baja y donde actúan el efecto secante de la brisa del mar, podemos encontrar algunas especies de Encyclia, Cattleyopsis, Vanilla y Oncidium, entre otras. En paisajes como Playa las Tumbas, apenas a unos metros de la costa, la Encyclia tampense predomina en la vegetación. Aunque lo más frecuente es encontrarla sobre guano de costa (Thrinax wendlandiana), también vive sobre la uva caleta (Coccoloba uvifera), guao de costa (Metopium toxiferum), o incluso sobre la arena.

 

Un caso que llamó la atención, ocurrió en una expedición realizada a la costa norte de la provincia de Pinar del Río. Atravesando un manglar, se ofreció a la vista un maravilloso espectáculo al encontrar cientos de plantas de Oncidium lemonianum florecidas. El color amarillo intenso de sus flores, ubicadas en inflorescencias mayores que la planta misma, adornaba el paisaje convirtiéndose en un bello jardín natural.

Para el cultivo de orquídeas cubanas debemos tener en consideración, entre otras, estos factores. Muchas especies confinadas exclusivamente a regiones montañosas no se mantienen bien en condiciones de cultivo, ya que la humedad y otros agentes semejantes de los lugares referidos, son prácticamente imposibles de reproducir.

Para el caso de algunas orquídeas terrestres, el sustrato en que se siembran es otra limitante. Por ejemplo, en el género Tetramicra, las especies cubanas son plantas suculentas que prefieren suelos esqueléticos de serpentina.

ALGUNAS ORQUÍDEAS CUBANAS

Epidendrum nocturnum Jacq
Es una de las orquídeas cubanas más conocidas. Los tallos son alargados con hojas dísticas. Las flores solitarias se ubican en el extremo de los tallos con sépalos y pétalos amarillo-verdosos muy estrechos, y el labelo blanco. Las flores expiden un suave perfume en la noche.

Encyclia phoenicia
abunda en Cuba, mayormente en vegetaciones secas. Sus flores, aunque variables en el concepto actual de la especie, tienen sus piezas en un color morado muy oscuro y el labelo es muy claro, con líneas definidas de igual tonalidad que las restantes piezas.

El color del labelo es variable y va desde blanco, a rosado y violeta pálido. Las flores expiden una característica fragancia, por lo que muchos la llaman “orquídea de chocolate”.

Encyclia fucata
Abundante en vegetaciones secas de toda Cuba. Florece en los meses de abril a mayo y aunque sus flores son pequeñas, se pueden encontrar varias decenas en una inflorescencia. El color predominante es el amarillo, pero en el labelo se observa una mancha morada.

Encyclia coheleata

Una de las orquídeas más abundantes en Cuba. Para los aficionados resulta interesante, ya que florece todo el año y no tiene grandes requerimientos de cultivo. Sus sépalos y pétalos son estrechos, de color verde amarillento, y se disponen hacia abajo como las patas de una araña, mientras que el labelo es de color púrpura en forma de cucharilla y se dispone hacia arriba. Se distribuye desde la Florida hasta Colombia, incluidas las Antillas.

Lonopsis utricularioides
Es una especie frecuente en Cuba, que siempre vive sobre el ramaje delgado de los árboles. La inflorescencia, mayor que la propia planta, es ramificada con flores color rosado pálido; el labelo es ancho y aplanado, muy vistoso en comparación con las restantes piezas. Se distribuye desde la Florida hasta Perú.

De las orquídeas cubanas, dos de las más bellas son Cattleyopsis lindenii y Cattleyopsis ortgiesiana. En la primera la flor es de un color rosado pálido y se dispone en el extremo de un largo pedúnculo. El color y número de flores en el escapo varía en el concepto actual de la especie. A pesar de ser una planta de aparente resistencia, se dificulta su cultivo y la causa fundamental del paulatino empobrecimiento es el ataque de líquenes en las raíces.

Domingoa hymenodes Schlrt
Es uno de los pocos géneros de orquídeas exclusiva de las Antillas, junto a Cattleyopsis. Con solo dos especies, una de ellas, Domingoa hymenodes se encuentra en Cuba. Sus hojas son carnosas, y sus flores, en relación con el tamaño de la planta, son vistosas. En Cuba se encuentra en la provincia de Pinar del Río y recientemente también fue hallada en la zona oriental.

 

Cyrtopodium punctatum
Esta planta en Cuba es conocida como Cañuela y se le atribuyen propiedades medicinales. Se distingue fácilmente por los pseudobulbos alargados hasta 60 cm o más, fusiformes, donde se distinguen bien varios nodos. Las hojas son plegadas y las flores se encuentran hacia el extremo de una larga inflorescencia. Predomina el color amarillo de las flores con tonalidades rojas y carmelitas. Es interesante observar las raíces de esta planta; en los plantones, un grupo de finas raíces crece hacia arriba formando una cesta natural. En ella se depositan hojas secas que al descomponerse forman, junto a otros desechos de los árboles, el propio sustrato de la planta. Los mejores y más robustos ejemplares de esta especie los hemos visto en la península de Guanacahabibes.

 

 

Documental

 

Sugerencias

- Adquisición de semillas e instrumentos de trabajo para la creación de un vivero que suministre diferentes tipos de plantas para su comercialización en el país, además de promover la participación en actividades educativas vinculadas al conocimiento y técnicas de siembra de estas plantas.

- Brindarle un servicio a la población de montajes florales y ornamentales que se pueden ofertar de manera exclusiva  y en MN.

About these ads

Responses

  1. Debía dar pena no mencionar el nombre de quien la encontró y facilito su estudio en la zona. Nn


Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 88 seguidores

%d personas les gusta esto: